Salir de fiesta los fines de semana con los amigos, compañeros de trabajo, con nuestra…
¿La última factura eléctrica te hace replantearte si puedes salir de fiesta o comprarte tu último capricho? Encargarse de los gastos de un piso es complicado, pero no incompatible. Si quieres aprender a ahorrar luz en un piso compartido, ¡este artículo es para ti! Aquí te contamos los mejores consejos para reducir el consumo energético de forma eficiente.
¿Por qué es importante ahorrar luz en un piso compartido?
Teniendo en cuenta que el 44% de españoles que comparte piso lo hace porque no puede pagar un alquiler entero, ahorrar luz es una prioridad para todas aquellas personas que se ven obligadas a vivir en estas condiciones, especialmente si son estudiantes, dado que sus ingresos son mínimos o nulos.
Además, el precio promedio del alquiler en casi cualquier ciudad española gira en torno a los 200 o 400 euros por habitación, y eso siendo optimistas, dado que en Barcelona el precio medio por habitación ha alcanzado este año los 600 euros. Y a ese gasto falta sumarle la luz y otras facturas.
¿Cómo se puede ahorrar luz en un piso de estudiantes?
En un piso convencional, el consumo viene derivado principalmente de los electrodomésticos, la iluminación, la cocina y la calefacción. Sin embargo, estos hogares podrían ahorrar más del 27% de energía actual si mejoran los hábitos de consumo.

Revisando la potencia contratada
En los pisos compartidos, especialmente los de estudiantes, no se suelen utilizar muchos electrodomésticos a la vez, ya que algunos estudiantes ni siquiera utilizan la lavadora, sino que optan por viajar con la ropa sucia a casa de sus padres, y la mayoría de habitantes suele pasar más tiempo fuera de casa que dentro.
Por eso, es necesario saber qué potencia es la ideal, y asegurarse de que el casero ha contratado una similar. Muy a menudo se piensa que cuanta más potencia, mejor irá todo, pero es un error contratar por encima de lo que realmente se va a consumir. Hoy en día, una vivienda con todo eléctrico puede funcionar con 3450 kW, así que es mejor contratar el consumo mínimo y si salta ir subiendo.
Utilizando bombillas LED
Las luces LED ofrecen buena luz y un consumo inferior al de las convencionales en un 80%. Aunque son algo más caras, el desembolso de dinero que suponen es recompensado rápidamente, puesto que suponen una reducción del 25% en la factura mensual.
Usando electrodomésticos que consumen menos
Los electrodomésticos que más consumen son la vitrocerámica y el horno. De hecho, el horno puede llegar a constar como un 8% del total de la factura. Así que lo más económico es cocinar en el microondas, aunque el sabor evidentemente no es el mismo.
Si no, otra opción eficiente para ahorrar cocinando es hacer batch cooking, ya que tiene muchos beneficios a nivel energético.
Manteniendo la temperatura de la nevera y el congelador
La nevera se debe mantener a una temperatura entre 3 y 7º, y el congelador a -18º, pues cada grado menos representa un 7% más de consumo a final de mes. Otro truco para ahorrar luz en este sentido es no meter los alimentos cuando aún estén calientes, pues consume más energía debido al contraste.
Es decir, que cuando te prepares el tupper para el día siguiente, no lo metas de inmediato en la nevera. Déjalo reposar mientras haces otras cosas, como lavarte los dientes y guardar la ropa tendida, y luego mételo en el frigorífico antes de irte a dormir.
Teniendo cuidado con la calefacción
Mantener la casa caliente siempre sale caro y la calefacción es complicada, pero, al contrario de lo que mucha gente cree, es más barato el aire acondicionado que el uso de un radiador.
Por otra parte, resulta más conveniente económicamente dejar los aparatos de climatización en constante funcionamiento que enchufar y apagar.
Encendiendo el termo antes de ducharse
En lugar de tener el termo encendido de forma constante, apagarlo y encenderlo media hora antes de ducharse puede resultar más económico. Especialmente si se trata de una vivienda que se vacía los fines de semana y durante el verano, cuando los estudiantes vuelven a sus casas. En general, si el piso se queda vacío, lo más económico es desconectarlo.
Lavando la ropa con agua fría
A la hora de lavar la ropa, es evidente que lo más rentable es llevártela a casa cada fin de semana, pero, si no es posible, gastar agua fría es la mejor opción, dado que más del 50% del consumo de la lavadora, a veces incluso el 80%, se gasta calentando el agua. Asimismo, siempre será mejor que elijas programas de lavado más cortos y eficientes, aunque debes tener en cuenta lo que consumen también.
Cuando se trata de lavadoras, cada una es diferente, así que te recomendamos que busques información sobre tu modelo y sus programas en la página del fabricante.
Desenchufando los dispositivos que no se usen
Por último, una forma de economizar el gasto y reducir el consumo de la luz es desenchufando los aparatos que no se utilizan, pues dejarlos encendidos supone el 2% del gasto de luz.
Es decir, que debes desenchufar la televisión cuando no la veas. Y, si no sabes si encenderla o ver una película en el ordenador, inclínate por la segunda opción, pues el ordenador consume menos al ser un aparato más pequeño.
Aunque, puestos a ahorrar, los juegos de mesa consumen menos electricidad. Así que, ya sabes, si quieres ahorrar luz en tu piso de estudiantes, ¡estos son los consejos que debes aplicar!


